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lunes, 17 de septiembre de 2018

De los Nombres de Dios - Versión resumida





1- EL LOGOS. EL NOMBRE DE DIOS







Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer. Jn 1:18

Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Colosenses 1:15
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Colosenses 1:16
Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; Colosenses 1:17
y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia. Colosenses 1:18


El que me ha visto a mi ha visto al Padre. Jn 14:9




Dios está mas allá de todo nombre y da nombre a todo lo demás. Puesto que el nombre es lo que define a lo que nombra, para que algo tenga nombre ha de ser perceptible. Dios está mas allá de todo y no hay ningún nombre que le pueda contener.

Dios, a fin de manifestarse y comunicarse, se autolimita, se nombra a Si mismo, toma Nombre en su Logos. El Logos es el Nombre de Dios; es la manifestación de Dios; es Dios mismo manifestándose. Dios no puede ser percibido si no es a través de su Logos, exceptuándose a si mismo, que se conoce en su propia plenitud. Es la palabra limitada que surge del ilimitado silencio, Dios pronunciándose a Sí mismo.

Todo lo que existe subsiste en el Logos de Dios, Él es la esencia de todas las esencias, el fundamento de todo lo que es; todas las cosas reciben su nombre, su ser, del Logos de Dios; del Nombre de Dios. Es por esto que está escrito: En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Jn1:4  El es nuestra vida porque El es la fuente de nuestro Ser, donde recibimos nuestro ser, donde recibimos nuestro Nombre. Este Nombre que recibimos de El, está contenido en El Nombre de Dios y no es sino un reflejo limitado del Nombre de Dios, una manifestación parcial de su gloria. Al tomar todas las cosas su ser del Nombre de Dios, podemos decir que todos los nombres están contenidos en el Nombre de Dios.



2- NUESTROS NOMBRES




El Logos de Dios nos ha creado y nos ha dado un ser, una capacidad de percibirlo y de recibirle. Esta capacidad de percibirlo y recibirle es distinta en cada uno de nosotros y no hay nadie que pueda percibirlo y recibirlo por entero, pues esto equivaldría a conocer Su Nombre, el Nombre sobre todo Nombre que solo Él conoce y esto equivaldría a ser igual a Él, y Él es el único que puede conocer su propia plenitud. Y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Ap 19:12 Sin embargo, cada uno de nosotros percibe y recibe un aspecto distinto del Logos de Dios, un aspecto distinto de su Nombre. Ese aspecto del Logos de Dios que percibimos y recibimos es el Nombre que le damos al Logos de Dios, y al darle ese Nombre al Logos de Dios recibimos ese mismo nombre que le damos. Ese Nombre que le damos al Logos de Dios y que al dárselo recibimos del Logos de Dios es nuestro verdadero Nombre; ese Nombre es nuestro verdadero ser, nuestro verdadero yo, nosotros mismos. La santidad no es otra cosa sino el descubrimiento de este Nombre, de nosotros mismos, de Dios. Nosotros somos los Nombres de Dios, particulares y limitados reflejos de su ilimitada Gloria. Por esto cuando conocemos al Logos de Dios somos conocidos por Él, por eso conocer al Logos de Dios es conocerse a uno mismo. Aquí toman sentido las palabras de San Pablo: Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 1 Cor 13:12.



3- LA CAÍDA




Tras el pecado original, el hombre está separado del Logos de Dios, que es su vida y la fuente de su ser. En consecuencia, ha perdido su verdadero Nombre, su verdadero Yo. El hombre no se conoce a si mismo porque no conoce a Dios; está espiritualmente muerto porque está separado de Dios, que es la fuente de su ser. Así como si separas un rayo de sol del Sol, fuente de todos los rayos, este rayo desconectado de su fuente está automáticamente separado de los demás rayos que proceden del sol, nosotros estamos separados de Dios y de todos y de todo lo demás.



4- NUESTRA REDENCIÓN





El Logos de Dios, Dios, se hizo hombre en Jesucristo y murió en la cruz para volvernos a unir a Sí.  No es casualidad que la cruz sea como es +. el palo vertical símbolo de lo celestial, de Dios y el horizontal símbolo de lo terrenal, del hombre. Ambos encontrándose en la humanidad de Dios en Jesucristo. El cielo y la tierra, Dios y la humanidad reconciliándose en la muerte de Cristo en la cruz en la unidad del punto donde se cruzan ambos palos +. Cuando la obra redentora de Jesucristo nos haya devuelto la unión con Él estaremos de nuevo unidos a nuestra fuente y al estar todos unidos a la fuente, estaremos unidos los unos a los otros y la plegaria de Jesucristo en Juan 17 se habrá cumplido. Todos seremos uno. Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Jn 17:21-23

Como consecuencia de la caída, de nuestro estado de separación de Dios, tenemos un nombre falso del que proceden nuestros nombres falsos. Esta es la imagen de la serpiente en nosotros, la imagen de la bestia, el hombre viejo, nuestro falso nombre del que proceden nuestros falsos nombres.  Nuestro verdadero Yo, nuestro verdadero Nombre, solo puede hacer el bien; solo puede engendrar buenos hijos, buenos nombres porque sus obras son hechas en Dios Jn 3:21 y lo que nace de Dios no puede pecar 1Jn 3:9, Sin embargo, de nuestro falso nombre solo pueden salir falsos nombres, malas obras, malos hijos de la mentira que no tienen su raíz en Dios.

Solo Cristo puede liberarnos de nuestros falsos nombres cuando nace en nuestros corazones y aplasta la cabeza de la serpiente en nosotros concediéndonos recuperar la imagen de Dios; nuestro nombre verdadero que procede de Dios. Entonces nuestro falso nombre deja de ser y recuperamos nuestro verdadero nombre que procede de Dios, del que proceden nuestros nombres verdaderos que son lo que realmente somos y que tienen su raíz en Dios. Entonces nos conocemos a nosotros mismos, nuestros verdaderos nombres, nuestro verdadero yo que Dios creó.  El que tiene oído para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias: Al que venciere, le daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. AP 2:17



5- LA REDENCIÓN DEL COSMOS. EN LA CARNE DE CRISTO GLORIFICADA LA MATERIA DEL MUNDO FUE DEIFICADA.






la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Romanos 8:21-23


Nuestros nombres falsos y nustro estado de separación de Dios son la causa del cosmos en el que vivimos. Así, como en el Reino de Dios el “cosmos espiritual” es una manifestación de nuestros cuerpos espirituales, que son una manifestación de nuestros nombres (que son una manifestación de nuestra percepción de Dios, de la manifestación de Dios en cada uno de nosotros, de nosotros mismos); Aquí, el cosmos es una manifestación de nuestros cuerpos carnales, que son una manifestación del error, de nuestros nombres falsos y de nuestro estado de separación de Dios.

Cuando, por el fuego de Dios, que es el mismo al que Cristo se refirió cuando dijo Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? LC 12:49, seamos limpiados de todos nuestros falsos nombres, cuando conozcamos nuestro verdadero nombre, cuando el anticristo que se sienta en el trono de Dios haciéndose pasar por Dios 2 Tes 2:4 haya sido destronado, la muerte haya sido muerta en nuestros corazones y Jesucristo sea Rey en su trono en nuestros corazones y sea Rey en toda la tierra de nuestro ser; cuando hayamos vencido a la imagen de la Bestia Ap15:2, entonces se cumplirá lo que dijo San Pablo: Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 1 corintios 13:12. Entonces conoceremos a Dios en la plenitud que el Él nos ha concedido a cada uno y le daremos el Nombre que Él nos ha concedido a cada uno; recibiremos ese mismo Nombre, habremos llegado a la medida de Cristo y habremos dado a luz a Cristo Juan 16:21, Ga 4:19, Ap 12:5, Ef 4:13. Se habrá cumplido lo que dice San Pablo: hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; Efesios 4:13. y su obra redentora habrá llegado a su plenitud en nosotros.

Entonces se cumplirá lo que dice San Pablo: la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora Romanos 8:21-22. Pues esos dolores de parto visibles en la creación, en lo exterior, no son sino el reflejo del estado caído de nuestro propio corazón hasta que hayamos dado a luz a Cristo Juan 16:21, Ga 4:19, Ap 12:5, Ef 4:13. Entonces la creación pasará de ser imagen de nuestro estado caído, imagen de la serpiente, de nuestros falsos nombres,  a ser imagen de nuestra plenitud, de la unión con Dios, de nuestros nombres verdaderos, imagen de Dios, y Dios será todo en todo 1corintios 15:28. La redención del cosmos no es sino el reflejo exterior de la redención interior de los Cristianos. La muerte de la Bestia y la muerte de la muerte en el exterior no es sino la manifestación exterior de la muerte de la Bestia y de la muerte de la muerte en el corazón de los Cristianos. La nueva Jerusalén exterior no es sino manifestación y reflejo exterior de los Nombres de los Cristianos que son manifestaciones del Nombre de Dios, manifestaciones de Dios.

Entonces, la pureza de lo “material espiritual” de la Nueva Jerusalén será la manifestación de la pureza de Dios porque será la manifestación de nuestros cuerpos espirituales, nuestros cuerpos serán la manifestación de nuestros nombres (de nosotros mismos) y nuestros nombres (nosotros mismos) serán la manifestación del Nombre de Dios . entonces se cumplirá la palabra que está escrita: sorbida es la muerte en victoria 1 corintios 15:54 y Dios será todo en todo 1corintios 15:28.

Entonces viviremos en la ciudad que descendió de Dios Ap 21:2 Y Ap 3:12 igual que nuestros nombres descendieron de él y; como Adán en el paraíso, le pondremos a las cosas sus verdaderos nombres, que tendrán su raíz en Dios y Dios será todo en todo 1corintios 15:28.

Entonces, el nombre de Dios habrá sido glorificado en nosotros y todo lo que sea será una manifestación de Dios.










Nota: En la versión larga de "De los Nombres de Dios" escribo tres "estados" de Dios: Dios mas allá de todo, Dios todo 0 y Dios Logos 1. Sin embargo en la versión corta solo distingo dos: Dios y El Logos de Dios.

También escribo en la versión corta que en Nombre de Dios es el Logos de Dios y en la versión larga que Dios se Nombra a Si mismo en Dios Todo 0 y que Dios Logos comparte ese Nombre.

Ambas perspectivas son compatibles: Desde nuestro punto de vista Dios no tiene otro Nombre sino su Logos. Puesto que la esencia eterna de Dios Todo 0 está mas allá de toda posible percepción, es incognoscible. Sin embargo, Dios Todo 0 si se percibe a Sí mismo en su plenitud, es decir, conoce su Nombre y, para El mismo, tiene un Nombre. El Logos comparte ese Nombre porque, aun siendo perceptible y cognoscible, se conoce a si mismo en su plenitud, se conoce a Si mismo como Dios 0 Todo, es decir, a un siendo el Logos de Dios, limitado y cognoscible, no deja de ser Dios Todo 0 , ilimitado e incognoscible salvo por Si mismo. De esta manera, vemos que Dios solo tiene un Nombre que abarca toda su eternidad y que nosotros solo podemos conocer parcialmente en su Logos. "y tiene un Nombre escrito que nadie conoce sino El mismo" AP 19:12. 


Cuando hablo de Dios Todo 0 hago referencia  Dios manifestándose, conociéndose a si mismo y cuando hablo de Dios Logos  hago referencia a Dios manifestándose, dándose a conocer al exterior.

Podriamos resumir todo esto en la idea de que el Dios Incognoscible se autolimita haciendose cognoscible en su Logos.


jueves, 29 de marzo de 2018

Exposición de la Fe Cristiana


PORQUE ESTAS CANSADO, ABURRIDO Y CABREADO.
PORQUE DE REPENTE TE HAS VISTO EN ESTE MUNDO Y NO LE VES UN SENTIDO.
PORQUE UNA VOZ TE DICE QUE LO ESENCIAL SE TE ESTA ESCAPANDO.
PORQUE TAMBIÉN TE DICE QUE LA VIDA NO PUEDE SER TAN CRUEL, QUE HAY UN SENTIDO.
PORQUE EL SEXO SE ACABA, NO TE LLENA Y LO VUELVES A DESEAR.
PORQUE CUANTO MAS LIBRE CREES QUE ERES MAS ESCLAVO TE SIENTES.
PORQUE CUANDO ESTAS ARRIBA BAJAS LO MISMO QUE HAS SUBIDO.
PORQUE VAS A MORIR.
PORQUE NO TIENES NADA QUE PERDER Y TODO QUE GANAR.

PIDÁMOSLE AYUDA A JESUCRISTO, PORQUE EL ES EL SENTIDO DE LA VIDA.


" yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida " juan 8:12


" yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al padre sino por mi " juan 14:6

" la verdad os hará libres " juan 8:32



1.Nuestro estado actual y el mal en el mundo y en nuestros corazones:

Es lógico pensar que no tiene sentido que el mundo sea imperfecto y que exista sufrimiento y mal en el mundo. ¿No tendría más sentido que todo fuera perfecto? Actualmente vivimos en un mundo caído. La causa es el pecado original, en la biblia está simbolizado por la desobediencia de Adán y Éva al comer del fruto prohibido del árbol de la ciencia del bien y del mal. No se sabe bien en que consistió o lo que simboliza ese pasaje del Génesis pero la consecuencia es el estado de separación del hombre con Dios.

Algunas consecuencias de este estado de separación del hombre con Dios son:

- la infelicidad: Estamos diseñados para estar unidos a Él y solo en El podemos descansar y no descansaremos realmente hasta que volvamos a ser uno con EL. Tenemos una necesidad infinita que intentamos satisfacer de muchas maneras (mujeres, vino, comida, vicios, moralidad, intentar ser lo que no somos...) pero la única manera de satisfacerla es Dios.

- el desconocimiento de nosotros mismos: Dios es la fuente de nuestro ser. Al estar separados de Dios estamos separados de nosotros mismos. Somos una sombra de lo que somos realmente, de nuestro verdadero "yo" que Dios creó. Estamos espiritualmente muertos. En esto consiste el pecado, cuando el hombre peca, se aleja de Dios la fuente de su ser, se aleja de su verdadero ser, muere espiritualmente, se demoniza.

- El egoísmo en nuestros corazones: La voluntad propia contraria a la voluntad divina que nos separa de Dios y de la que solo Dios puede liberarnos. La imagen de la serpiente de la que solo Cristo puede liberarnos cuando nace en nuestros corazones y en nuestros corazones aplasta la cabeza de la serpiente. Es entonces cuando conocemos nuestro nombre verdadero, el que Dios nos da, el que procede de Dios; es decir, cuando nos conocemos a nosotros mismos, a nuestro verdadero yo que Dios creó. Entonces recuperamos la imagen y la semejanza de Dios a que fuimos creados.

- La muerte: del estado de separación del hombre con Dios deriva nuestra condición actual aquí en la tierra. De repente nos vemos vomitados en este mundo y todos y cada uno de nosotros estamos condenados a morir. No sabemos para que ni por qué estamos aquí. Esta condición genera un profundo vértigo que todos llevamos dentro, lo que se suele llamar "angustia existencial". Algunos son más conscientes de este vértigo y otros menos porque unos lo miran y otros lo evaden pero está en todos. Cuando el hombre conoce a Dios este abismo de vértigo se deshace como la oscuridad ante la luz. Ya sabe que todo tiene un sentido, que no somos el producto del caos ni de la casualidad, que todo tiene una razón de ser, que cada momento amargo de la vida tendrá una respuesta Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos Apocalipsis 21:4 y que Dios Es y veremos su victoria eterna (en la cruz) sobre todo mal.


2.La salvación de Dios (Porque el Hijo del hombre ha venido para salvar lo que se había perdido Mt 18:11):

Dios no nos abandonó y nos dejó en este deplorable estado sino que se hizo hombre, en Jesucristo, y vino a buscarnos para rescatarnos y devolvernos la unión con El, y con ella todo el bien que habíamos perdido. Dios se unió a nuestra humanidad para que el hombre pueda unirse de nuevo a Él. Este estado de unión del alma con Dios es el paraíso. Si miramos la cruz + , el palo vertical simboliza la divinidad de Cristo, el horizontal simboliza la humanidad de Cristo y el centro simboliza la reconciliación de Dios y de la humanidad en el UNO, en el Corazón de Nuestro Señor Jesucristo en el punto donde ambos palos se cruzan. La humanidad y la divinidad reunida y reconciliada por la humanidad  divinidad de Cristo como oró a su Padre (su divinidad) diciendo "que todos sean uno" Juan 17:21

Jesucristo murió en la cruz y al tercer día resucitó. La manera como Jesucristo nos salva es enviando su Espíritu Santo a nuestros corazones. El Espíritu Santo, es Dios, Cristo mismo que viene a habitar en el corazón del que se lo pide. Este Espíritu Santo (Hechos 16:6), Espíritu de Cristo (romanos 8:9), Espíritu de Jesús (Hechos 16:7), Espíritu de Dios (romanos 8:9), un único Espíritu (Efesios 4:4), es el que reproduce la sagrada imagen de Jesús en nosotros. Cuando recibimos el Espíritu Santo, el verdadero Sol, que es Jesucristo, así como nació en este mundo en Belén, nace en nuestro corazón; y de vivir en la noche pasamos a vivir en el día verdadero. Es El Espíritu de Cristo, cuando lo recibimos, el que nos va limpiando de nuestro falso yo, de nuestro egoísmo y nos va llevando al conocimiento de Jesucristo y en consecuencia al conocimiento de nuestro verdadero "yo" y a la unión con Dios La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Juan 17:22.

Dios se hizo Hombre y murió en la cruz para enviarnos su Espíritu. Por esto esta escrito que Jesús no tenía pecado (2 corintios 5:21) y Él no era un hombre normal como nosotros. El es el primer Hombre, la raíz del nuevo pacto, la raíz de Jesse como está escrito en el Apocalipsis y el primogénito porque como está escrito en Juan "El no era de este mundo pero nosotros somos de este mundo". y Ahora no somos mas de este mundo porque Él, que nunca fue de este mundo, nos ha liberado de este mundo (Juan 15:19). La humanidad entera estaba sepultada en el pecado. Era necesario que Dios naciese como hombre y matara a la muerte y al pecado en nuestros corazones y después, como consecuencia, en el mundo exterior.

Jesús es el paradigma, el Hombre Nuevo, el primogénito, el primer renacido que nos ha abierto el camino a todos los demás. Cuando dice que El es el camino no se está refiriendo solo a su Santa presencia que nos guía en nuestros corazones, también se está refiriendo a su humanidad que debe ser reproducida en nosotros por Su Espíritu Santo. Nosotros los Cristianos estamos también llamados a seguirlo hasta la cruz y hasta el trono de Dios.


Los siguientes pasajes, entre otros, hablan del Espíritu Santo:

Juan 4:13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;

Juan 4:14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

Juan 7:37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba

Juan 7:38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.
Juan 7:39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Juan 16:13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
Juan 16:14 El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
Juan 16:15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.

Hechos 2:38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.



3. conclusión:

Es probable que todo esto choque con nuestra racionalidad y nos cueste creer que es así, además es posible que haya cometido algún que otro error en la exposición. De todas maneras yo creo que lo importante es que con sinceridad nos dirijamos a Jesucristo y le pidamos su ayuda. Él está ahí y ayuda a quien se lo pide. Dile lo que te salga del corazón, que quieres que te ayude pero que te cuesta creer y que te ayude a creer o que quieres conocerle o pídele ayuda y exponle tus preocupaciones o lo que sea. 

Todos hemos buscado la felicidad en donde no podíamos encontrarla y hemos cometido errores o pecados. También todos nos hemos dejado llevar por nuestro egoísmo y hemos hecho sufrir a gente, hemos hecho mal y nos hemos comportado indignamente. Todos necesitamos el perdón de Dios. Pidámosle a Jesucristo que nos perdone todo el mal que hayamos hecho y que nos ayude a cambiar. El no nos va a echar nada en cara. El desea más que nosotros que vayamos a Él para perdonarnos, limpiarnos y hacernos felices. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. Juan 3:17

Es de vital importancia recibir a Cristo. Antes de recibirlo estamos muertos, cuando lo recibimos volvemos a la verdadera vida, con Dios, como Jesucristo dijo:


Juan 5:24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a juicio, mas ha pasado de muerte a vida.

Juan 5:25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

Juan 11:25-26 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.