sábado, 3 de agosto de 2019

La Consagración

Nada de lo que tenemos es nuestro, es de DIOS y debemos administrarlo según su voluntad. y no solo las riquezas materiales, también el tiempo, nuestra voz, nuestras manos... Eso es consagrarse a DIOS. Cada una de esas áreas (el tiempo, nuestras palabras, nuestras obras, nuestras posesiones y en definitiva todo lo que somos y todo lo que tenemos) son campos de batalla de donde debemos echar al mal (a nuestro falso yo, al hombre viejo, al pecado) para que DIOS tome posesión de ello porque es suyo. No nos pertenecemos. Somos de DIOS, y todo lo que tenemos también es de DIOS. Todas estas áreas son ciudades en donde tenemos que vencer, como David, a los enemigos de ISRAEL y no dejar a ninguno con vida sino matar a sus reyes o cabezas o nos serán por tormento y molestia en el futuro.

La manera de llevar esto a la práctica es utilizarlo todo como DIOS quiere que lo utilicemos. Administrar todo lo que tenemos y todo lo que somos como DIOS quiere que lo hagamos. Decir lo que DIOS quiere que digamos, utilizar las posesiones materiales como DIOS quiere que las utilicemos; hacer en todo lo que DIOS quiere que hagamos y no hacer lo que no quiere que hagamos... Esta es la manera de cumplir el mandamiento de CRISTO "quien no renuncia a todo lo que posee no puede ser mi discípulo". No se trata de venderlo todo e irnos a un monte o al desierto (a no ser que ese sea nuestro llamado particular) sino de no poseer nada de lo que tenemos ni de lo que somos sino administrarlo para DIOS porque somos y es de DIOS. No nos pertenecemos. 1Cor 6:19

Esto es consagrarse a DIOS y negarse a uno mismo, ofrecerse con CRISTO en holocausto en el altar,  y es necesario para llegar a la unión mística que según los místicos se efectúa en el plano de la voluntad cuando hemos aniquilado la voluntad mala, carnal, demoniaca, serpentesca, del viejo y falso Yo (que es lo que nos separa de DIOS); cuando hemos destruido toda autoposesión y le hemos entregado a DIOS lo que es suyo (todo lo que somos y todo lo que tenemos; todo.). Cuando le hayamos entregado todo a DIOS, DIOS reinará sobre todo en nosotros y nos lo habrá entregado todo porque al ser poseídos por DIOS "poseeremos" a DIOS y con ÉL a todo lo demás. Entonces, habremos derrotado al anticristo en nosotros (aquel que se sienta en el trono de DIOS haciéndose pasar por DIOS) y, compartiendo una misma voluntad con Él, reinaremos con CRISTO sobre el todo (nos sentaremos en el trono con Él (ap 3:21)) y tendremos la paz de Salomón.

Para nosotros esto es imposible MT 19:26; nosotros, dejados a nuestras fuerzas, somos como alguien con las manos y todo el cuerpo completamente sucios intentando limpiarse a si mismo o como alguien intentando crecer tirando de sus propios cabellos.. Necesitamos algo exterior a nosotros que nos limpie. Es el ESPÍRITU SANTO el que debe hacer esta buena obra en nosotros. Ahora bien, nosotros debemos trabajar nuestra tierra y enfocar nuestra vida completamente en CRISTO velando en oración y no permitir que los espinos ahoguen la buena semilla diluyendonos en el mundo. Lucas 8:14.

Pidamosle a Nuestro Señor JESUCRISTO que nos ayude a consagrarle todo lo que tenemos y todo lo que somos. Que ninguna posesión material ni lazo carnal nos impida hacer su voluntad sino que le consagremos perfectamente todo nuestro ser y, con el, todo lo que tenemos que no es nuestro, sino suyo.






lunes, 1 de julio de 2019

El Sufrimiento

Es difícil no tropezar cuando consideramos el misterio del sufrimiento y el mal en el mundo. ¿que sentido tiene el sufrimiento? ¿como conciliar el mal con la omnipotencia de Dios? ¿No tendría mas sentido que todo fuera perfecto, que no existiera el sufrimiento ni el mal? ¿que sentido tiene este mundo anclado en el devenir, siempre mutando, siempre en proceso de llegar a ser, semejante a un gran coitus interruptus donde nada llega a plenitud, todo se frustra, y los pocos reflejos del bien terminan por morir y desaparecer? Debemos buscar la causa del mal y el sufrimiento en el pecado y el origen del pecado en el pecado original que produjo la separación entre Dios y el hombre. Este distanciamiento e ignorancia de Dios en el corazón del hombre se dejó sentir en el drama cósmico exterior. El ser Humano, nexo entre el cosmos y Dios, al separarse de Dios, dejó de irrigar el cosmos con la gracia divina y la creación cayó en el abismo dejando de ser reflejo de Dios y pasando a ser reflejo de nuestro estado caído. En lugar de reflejar a Dios, el mundo pasó a ser reflejo de la ausencia de Dios y esta ausencia y la consiguiente necesidad espiritual se manifestó en el plano material. Así vemos como los animales se devoran unos a otros, impera la muerte, la necesidad y el sufrimiento, y el sueño nos recuerda, como un eco, la naturaleza de nuestra condición caída, irreal con respecto a la vida en Dios.

Dios se hizo hombre en Jesucristo para devolvernos el Don de su presencia, el don de Ser. Jesús, Dios-Hombre, es el Sumo Pontifice que vuelve a hacer de nexo entre Dios, la Humanidad y el cosmos. Dios cargó en Jesucristo con todo el peso del kosmos caído y cargando con nuestros sufrimientos y sufriendo en su humanidad infinitamente mas que cualquier otro ser humano nos salvó en la cruz. No tenemos un Dios que se quedó impasible en su eternidad contemplando nuestro sufrimiento sino uno que descendió a nosotros, compartió nuestra naturaleza caída y cargó con todo el peso de nuestros sufrimientos y de nuestra condición. "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él" 2 cor 5:21  Así pues, siempre que consideremos el sufrimiento, debemos confiar en su transitoriedad y en la victoria eterna sobre todo mal de Jesucristo Nuestro Señor. "Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse." Romanos 8:18 

Desde que Cristo asumió el sufrimiento de la humanidad y la redimió, el sufrimiento tiene valor redentor. Cristo, mediante el Don de Su Espíritu, nos hace a los Cristianos Cristos, Pontífices y Nexos entre Dios, la Humanidad y la creación y nos concede participar en la redención del Cosmos. Así como Jesucristo redimió a la humanidad mediante su sufrimiento, nos concede participar, en menor medida, de sus sufrimientos y, de esa manera, nos hace participes a los cristianos en la redención del mundo como esta escrito “y vendrán salvadores al monte Sión” Abd 1:21. Así pues, debemos confiar en que gracias a Cristo, todo sufrimiento transitorio dará buenos frutos eternos. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria 2 cor 4:17

¿Pudo Dios, siendo omnipotente haber evitado la caída, el mal y el sufrimiento? Es posible que si, pero debemos confiar en que si Dios ha decidido permitir el sufrimiento y el mal, esta decisión ha sido fruto de su amor y que si así lo ha decidido es porque esta era la posibilidad mejor. Estoy seguro de que cuando estemos gozando en la eternidad de los frutos eternos de la resurrección, nos alegraremos de que haya sido así. Llegará el día en que contemplemos como Cristo ha estado sosteniéndonos en cada momento amargo de la vida; veremos como cada sufrimiento ha tenido un propósito y cada lágrima ha sido la pieza de un hermoso puzle que Dios nos regalará a cada uno de nosotros. Veremos la victoria del Bien y la luz sobre el mal y la oscuridad en la gran batalla que se lleva librando desde el principio y que llevamos inscrita tan profundamente que se deja ver en practicamente todas las películas y novelas que creamos. Nos sorprenderemos de lo hermosa, perfecta e inmejorable que es la realidad y nos alegraremos de existir en la felicidad mas perfecta.

Estoy seguro de que para Dios no hay nada mas Sagrado que el Sufrimiento humano.

Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en sufrimientos; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Is 53:3-6

El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y á la serpiente el polvo será su comida. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dice Jehová. Is 65:25

Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Romanos 8:18

Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria 2 cor 4:17

!Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero !ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo! Mt 18:7

De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo. Juan 16:20

Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Ap 21:4

Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Romanos 8:17

Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia col 1:24

Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación 2 Corintios 1:5

Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón Heb 11:24-26

y vendrán salvadores al monte Sión Abd 1:21




jueves, 13 de junio de 2019

Del Pecado

En la base de todo pecado está, el pecado en su estado mas puro es el pretender ser al margen de Dios.

Este fue el pecado de Lucifer, robar a Dios lo que Dios mismo le estaba regalando pretendiendo hacer suya la luz, la belleza, el Ser que recibía de Dios, separándose automáticamente de Dios y cayendo en la oscuridad. Este es también el pecado que parece referir el libro del Génesis cuando Adán y Éva, tentados por la serpiente, aceptaron comer del fruto del árbol de la ciencia y "ser como Dios" Génesis 3:5 cayendo también en la oscuridad del desconocimiento de Dios y de si mismos; entonces se introdujo la muerte en el mundo y cayeron en la dimensión de la materia.

Esta tendencia pecaminosa está en cada ser humano que viene al mundo. Es nuestra naturaleza Adámica bajo la maldición de la ley, el hombre de pecado, el egoísmo, el hombre viejo marcado por la imagen de la Bestia. Esta naturaleza pecaminosa es lo que nos hace naturalmente hijos de la ira y es lo que ha de morir con Cristo en la Cruz; la naturaleza Adámica vieja de la que nos despojamos en la inmersión del Bautismo emergiendo renacidos como Hombres Nuevos de naturaleza Crística; celestial. Esta realidad es lo que prefiguraba la circuncisión en el antiguo pacto.

Mediante el don del Espíritu Santo Cristo efectúa esta obra en nosotros a fin de hacernos partícipes de su naturaleza divina, lo que nos permite ser canales de su inmensa Paz, Amor, Luz, libertad... de su Ser. Entonces el hombre se descubre amando al prójimo sin esfuerzo y descubre los dones que Dios le ha dado; la manifestación del Espíritu Santo en Él. En estos momentos de comunión con Dios, se descubre uno amando al prójimo con amor puro y deseando su felicidad de corazón; pero no es que sea el hombre el que ama, es Dios en su interior el que ama y le hace partícipe de su mirada de amor.

Entonces, cuando nos sentimos prosperados, tendemos a enorgullecernos; a volver nuestra mirada hacia nosotros mismos y a regocijarnos en nosotros mismos. el amor a Dios se enfría y el amor propio aumenta.. Nos apropiamos de esa mirada de amor y de los dones de los que Dios nos hace partícipes gratuitamente. Robamos lo que Dios nos regala pretendiendo hacer nuestra la luz que Dios nos da pero al margen de Dios y, reproduciendo el pecado de Lucifer, caemos en la oscuridad. nos erigimos una estatua de nosotros mismos y comenzamos a adorarla albergando la ilusión de prosperar y de ser al margen de Dios erigiéndonos como reyes en el trono de Dios haciéndonos pasar por Dios.. La abominación desoladora.

Entonces Jesús, nuestro Padre, mirándonos entristecido, con amor y dolor infinito, nos sumerge de nuevo en el Jordán de su bautismo con serenidad y firmeza hasta que, muertos, dejamos de agitarnos en busca del aire viejo y renacemos a La Luz De Su Rostro en El Eterno Nuevo Día.. nos hace ver que nosotros solos, al margen de Él, no somos capaces de ningún bien; tiene que hacer pedazos esa "imagen ideal" de nosotros mismos que nos habíamos formado despojándonos de todos los dones y dejándonos desnudos a fin de que podamos ver nuestro egoísmo, nuestra maldad, nuestra completa incapacidad para amar al prójimo al margen de Él y así hacernos humildes y limpiarnos de nuestra tendencia egoísta de robarle los dones que nos regala, hacerlos nuestros, alejarnos de Él y pudrirnos con su recuerdo en la oscuridad.. Este es el propósito de las noches oscuras y de las purificaciones.

El final del camino es cuando el hombre está absolutamente limpio de todas esas tendencias egoístas y le devuelve a Dios toda la gloria que recibe de él, todo su ser, su propio Nombre que recibe de Dios, sin apropiarse nada en absoluto. Entonces es un canal limpio por donde puede fluir la divinidad y es una lámpara que brilla con la luz de Dios, una manifestación limitada de la ilimitada gloria de Dios y un Nombre de Dios. Este hombre baja el cielo a la tierra y sube la tierra al cielo. Como escribí en la entrada "Del cuerpo místico de Cristo": En este Hombre, aquel que como San Pablo dice "ya no vivo yo sino que Cristo vive en mi Ga 2:20" nada hay sino Cristo solo. El Hombre regenerado es Cristo. Habiendo sido injertado en el cuerpo de Cristo, teniendo la mente de Cristo  1 Co 2:16, comparte una misma voluntad y una misma conciencia (que son Cristo mismo) con Cristo. Ha sido hecho partícipe de la Sabia, la Sangre, La Vida de Cristo, La Vida Eterna. En este Hombre Cristo dice "YO SOY". Nada hay en este Hombre que no sea Cristo; nada es este Hombre que no sea Cristo. Cristo se conoce a Si mismo en este Hombre y este Hombre descansa en el Ser de Cristo no ya como algo separado a Si, sino como en su propio Ser (del Hombre). Esta conciencia Crística es a la que alude Cristo en su oración "que todos sean uno" Jn 17. Este Hombre a conocido su verdadero Nombre, la porción finita del Cristo infinito que Cristo le ha concedido conocer, manifestar y ser (ver entrada De Los Nombres De Dios). Esta conciencia Crística es el trono de Dios en el que los Cristianos están llamados a sentarse (Ap 3:21). Jesucristo nos concede como una Gracia por su bondad y misericordia lo que el Anticristo  1Tes 2:4 (y análogamente nuestro orgullo, el hombre viejo el Anticristo en nosotros) trata de usurpar y obtener al margen de Cristo. Sentarnos en su trono; Ser. El único trono de Dios es Cristo, Dios mismo. Ese acto de usurpar, que en esencia es el mismo error que cometemos cuando pretendemos limpiarnos por nosotros mismos al margen de Cristo atribuyéndonos a nosotros mismos alguna bondad al margen de Cristo, es el propio Anticristo y mas profundamente, la ilusión de "Ser" algo al margen de Cristo es el propio Anticristo. Solo Cristo es. y en la regeneración no habrá nada que no sea Cristo. Todo será Cristo y Cristo será todo. "y Dios será todo en todo" 1Co 15:28.

!Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. Isaías 14:12-15

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Génesis 3:1-8

Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida. Génesis 3:24

En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Colosenses 2:10-15

el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. 1 Tes 2:4

"Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora." Daniel 11.31
Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), Mt 24:15

Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido? 1 Cor 4:7

Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Mateo 23:12

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como sarmiento, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Juan 15:4-6

En aquel día no serás avergonzada por ninguna de tus obras con que te rebelaste contra mí; porque entonces quitaré de en medio de ti a los que se alegran en tu soberbia, y nunca más te ensoberbecerás en mi santo monte. Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiará en el nombre de Jehová. El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice. Canta, oh hija de Sion; da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén.Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos; Jehová es Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás el mal. En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas; Sion, no se debiliten tus manos.Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos. Reuniré a los fastidiados por causa del largo tiempo; tuyos fueron, para quienes el oprobio de ella era una carga. He aquí, en aquel tiempo yo apremiaré a todos tus opresores; y salvaré a la que cojea, y recogeré la descarriada; y os pondré por alabanza y por renombre en toda la tierra. En aquel tiempo yo os traeré, en aquel tiempo os reuniré yo; pues os pondré para renombre y para alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando levante vuestro cautiverio delante de vuestros ojos, dice Jehová. Sofonías 3:11-20

Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. Ap 15:2





miércoles, 12 de junio de 2019

Arquetipo e imagen


Nuestra realidad está llena de símbolos que son imagen y que hacen referencia a realidades Espirituales. El hombre carnal, imagen de Adán, con el entendimiento entenebrecido por el pecado, no puede leer estos símbolos; no tiene ojos para ver ni oídos para oír. Percibe la realidad desvinculada de su realidad esencial  y, en consecuencia, no puede vislumbrar en ella la realidad espiritual esotérica a la que hace referencia y de la que toma su fundamento y ser. No puede leer el significado profundo, espiritual de las realidades que capta mediante sus cinco sentidos. Cuando Cristo le devuelve la vista, el Hombre regenerado, imagen de Cristo, es capaz de leer en el libro de la realidad, vislumbrando las realidades Espirituales a las que las realidades que percibimos mediante nuestros sentidos exteriores hacen referencia y de las que toman su realidad y fundamento.

Que Jesús nos de ojos para ver y oídos para oír.


SOL

Jesús es el SOL arquetipo, fuente de toda luz, con sus 12 apóstoles signos zodiacales, donde el sol de este mundo, que se pone declarando su muerte y amanece señalando su resurrección, toma su realidad, fundamento y significado.

La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. Apocalipsis 21:23







BESO

Jesús es el Beso de Dios, arquetipo donde todos los demás besos toman su realidad, fundamento y significado. Él es el Beso que Dios le ha dado a la humanidad a fin de salvarla del mal y reunirla consigo. Por eso Jesús le dijo a Judas ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre? Lc 22:48.  Por eso los cristianos se saludaban con el Ósculo Santo.

Jesús nos ha hecho a nosotros, los Cristianos, Besos de Dios.

El Beso es la expresión exterior de la unión de dos corazones; Imagen de como nos ha amado y desposado Dios en Jesucristo.

“Saludaos los unos a los otros con ósculo santo” Romanos 16.16






SEMILLA

Jesús es la semilla arquetipo, donde todas las demás semillas  toman su realidad, fundamento y significado, que murió sepultada en el corazón de la tierra  y fructificó en abundancia.

De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. Juan 12:24
Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches. Mateo 12:40












sábado, 11 de mayo de 2019

El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo



Dios se manifiesta a sí mismo a través de su verbo. Su verbo no es una persona distinta de Dios sino Dios manifestándose, diciéndose a sí mismo hacia el exterior a fin de manifestarse y obrar en su creación. El verbo no puede tener una conciencia distinta del Padre, ni amar al Padre como a una persona distinta de Sí. No es una persona distinta de Sí, es Dios manifestándose.

Ese Dios que se manifiesta a través de su verbo, se hizo hombre en el vientre de María, autolimitando su divinidad completamente, haciéndose completamente hombre, con todas las limitaciones y con toda la dependencia de Dios de un hombre. Este, Jesucristo, es el primer ser Humano regenerado, que no está bajo el yugo del pecado de Adán, por eso tras morir resucitó de los muertos. Por eso se le llama EL primogénito de los muertos. Este Hombre nacido de María es al que se le llama "EL Hijo de Dios". AL estar la humanidad sepultada en el pecado, fue necesario que el único Dios se hiciese Hombre y resucitase de los muertos a fin de abrir el camino de la regeneración.

Dios Padre nació como Hombre; con toda la necesidad de Dios, y con todas las carencias y necesidades de cualquier otro hombre; y como Hombre que era oraba a su Padre; a Dios. A este Santo ser que nació es a quien se llama "EL Hijo de Dios"

Una vez resucitado envió su Espíritu Santo a los que en El creyeron. Este Espíritu Santo (Hechos 16:6), Espíritu de Cristo (romanos 8:9), Espíritu de Jesús (Hechos 16:7), Espíritu de Dios (romanos 8:9), un único Espíritu (Efesios 4:4), es la presencia de Cristo en nuestros corazones (Romanos 8:9-11), el que reproduce la sagrada imagen de la humanidad sin pecado de Jesucristo; de la humanidad regenerada en nosotros y nos hace "Hijos de Dios".

De manera que la trinidad es el único e indivisible Dios manifestándose de 3 formas distintas a fin de salvar a la humanidad caída: 1- como Padre (como Dios) 2- como Hijo (como un ser Humano, Jesucristo) 3- Como Espíritu Santo (como su presencia en nuestros corazones que nos redime regenerando nuestra imagen caída a imagen de Dios Hijo, haciéndonos Hijos.)

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Ahora bien, si leemos el libro de Apocalipsis , aunque es dificil darse cuenta podemos traer mas luz a esta economía de la salvación:

San Pablo, en 1 cor 15:24-28 dice:

Luego el fin; cuando entregará el reino a Dios y al Padre, cuando habrá quitado todo imperio, y toda potencia y potestad. Porque es menester que él reine, hasta poner a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será deshecho, será la muerte. Porque todas las cosas sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice: Todas las cosas son sujetadas a él, claro está exceptuado aquel que sujetó a él todas las cosas. Mas luego que todas las cosas le fueren sujetas, entonces también el mismo Hijo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas en todos. 1 cor 15:24-28.

Si vamos a Apocalipsis vemos que esto está descrito. En Apocalipsis 20:14 tiene lugar la muerte de la muerte (1 cor 15:26) Y a partir de ahí es cuando Cristo sujeta al Padre todas las cosas para que Dios sea "todas las cosas en todo" esto es justo a continuación de que la muerte es vencida. Es cuando viene el cielo nuevo y la tierra nueva en Apocalipsis 21 y 22, justo a continuación de la séptima copa de la séptima trompeta del séptimo sello, en la plenitud del 777.

Bien, si analizamos , vemos que antes de que la muerte sea vencida y Cristo sujete al Padre todas las cosas para que Dios sea "todas las cosas en todos"; Cristo se presenta a si mismo como alguien distinto del Padre, de Dios. Todavía habla como un ser Humano, no como Dios. Esto es así en Apocalipsis 5:6 y en Daniel 7:13. En donde se describe al cordero enfrente del trono y del que está sentado en el trono. También es así en Ap 1:6, Ap 2:7, Ap 2:27AP 3:2, Ap 3:5AP 3:12, AP 3:21 Donde se refiere a Dios como su Dios y su Padre.

Sin embargo, justo después de que la muerte ha sido derrotada, en la séptima copa de la séptima trompeta del séptimo sello, en la plenitud del 777 , cuando ya "el mismo Hijo se ha sujetado al que le sujetó a El todas las cosas", Jesucristo se sienta en el Santo trono de Dios y a partir de ahí ya no habla como alguien distinto del Padre y deja de hablar como Hijo. Aquí es cuando dice : Apocalipsis 21:5-6-7 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. 7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.

Dice "hecho está" (paralelo a Juan 19:30), donde indica que su obra redentora se ha cumplido plenamente. Dice "yo seré su Dios y el será mi Hijo". Es decir, ha pasado de ocupar el lugar de Hijo y de Humano a ocupar el lugar de Dios y de Padre. Además vemos que a partir de ahí, en Apocalipsis 22:3-4 está escrito: 3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. En griego también está escrito en singular "le servirán" "su rostro" "su nombre".

EL cordero, el Hombre, se ha sentado en el trono de Dios, se ha unificado con su Divinidad, ya la obra redentora terminada se ha vuelto a unificar con Dios. Se han cumplido sus plegarias en Juan 16:28 : Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez, dejo el mundo y voy al Padre. y su plegaria en Juan 17:5 Ahora pues, Padre, glorificame tú contigo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. Ya habiendo redimido a la humanidad habiéndoles hecho Hijos de Dios, deja de ocupar el lugar de Hijo para volver a ocupar el lugar de Padre, de Dios.

Resumiendo:

- primero se describe a Jesús resucitado como un hombre distinto de Dios que se refiere a Dios como "Su Dios" Ap 3:2, AP 3:12 y "Su Padre" Ap 1:6, Ap 2:27, Ap 3:5, Ap 3:21.

- Vemos a Jesús frente al trono de Dios para coger el libro de la mano de Dios y abrir sus sellos. Ap 5:6 y Dn 7:13.

- Una vez ha abierto los 7 sellos y la muerte ha sido vencida, desciende la nueva Jerusalén y de aquí en adelante vemos que se describe a Jesús sentado en el trono de Dios, y Jesús deja de hablar como hombre-Hijo pasando a hablar como Dios-Padre Ap 21:5-7, y ya no se describe a Jesús y a Dios como dos "personas" distintas sino como uno y el mismo; en un mismo trono Ap 22:3, con un solo Rostro y un solo Nombre Ap 22:4. Probablemente el Nombre nuevo al que alude Jesús en AP 3:12.









objeciones:

Aclaro que esta no es la visión ortodoxa de la trinidad que profesa la iglesia católica o la ortodoxa y es mas cercana a las posiciones de los eclesiásticos de la iglesia pre-nicena como Ireneo, Clemente, Tertuliano o mas recientemente Miguel de Servet y a las posiciones modalistas que defendieron autores como Sabelio, Noeto, Praxeas, Marcelo de Ancyra, Fotino, a los que a partir de Nicea se tildó de herejes. En mi opinión estos autores se acercaron mas a la recta interpretación de las escrituras que sus adversarios trinitarios y me declaro partidario de la reformulación del dogma de la trinidad. 

Hay algunos versículos como colosenses 1:15-20, hebreos 1:2-14, 1 co 8:6 En los que se habla del Hijo como preexistiendo y se le denomina creador del universo. A la luz de Jn 1, donde Juan habla del verbo como creador del universo, podemos interpretar que estos versículos se refieren al Hijo cuando aún no era Hijo sino Verbo de Dios. Como este Verbo de Dios fue nacido de María y llegó a ser Hijo de Dios, le aplican al Verbo de Dios el calificativo de Hijo pero en razón de que llegó a ser Hijo en su humanidad cuando nació como humano.

En estos versículos se habla del Hijo en su estado de Verbo, en su estado de Dios, según su divinidad, (y el verbo era Dios Jn 1:1). No debemos imaginarlo como una persona distinta del Padre con una conciencia distinta del Padre. Debemos entenderlo como la manifestación del Padre, Dios manifestándose, diciéndose a sí mismo hacia el exterior a fin de manifestarse y obrar en su creación. Solo cuando este Verbo nace como Humano, deja de ser Dios parea nacer como Hombre de Santa María, hay una tal separación y entonces vemos que Jesús, el Hijo, no en forma de Verbo sino de Hombre, ora a Dios y habla de Dios como de alguien distinto de Sí. No obstante, como hemos visto, esta "separación" no dura eternamente sino que cuando el cordero, el Hombre Jesús ha abierto los 7 sellos, ha vencido a la muerte y se sienta en el trono de Dios, vuelve a unificarse con Dios y vuelve a ocupar el lugar del Verbo de Dios y de Dios. Sin dejar de ser Humano vuelve a ser el único Dios.

Tanto en estos pasajes como en todos los autores pre-nicenos, aun cuando se refieran al Logos como Hijo de Dios, en función de lo que llegaría a ser, siempre queda claro que la relación del Logos antes de encarnarse y Dios no es la relación Padre Hijo de Jesús humano con Dios sino que Dios se manifiesta y actúa a través de su Logos, no habiendo una distinción de entidades en Dios. y el Logos era Dios Juan 1:1.  Solo a partir de Nicea se introdujo la idea, falsa y errada, de que en Dios hay una distinción eterna de 3 entidades distintas.






jueves, 20 de diciembre de 2018

Del Cuerpo Místico De Cristo

Es un error esperar a estar limpios para acercarnos a Jesús. Este error radica en el orgullo de pensar que podemos hacer el bien por nosotros mismos o que hay algo bueno en nosotros al margen de Cristo. Nosotros no podemos darle a Dios nada bueno que no hayamos recibido de Él previamente; y si le pretendemos dar algo que no hayamos recibido de Él ese algo no puede ser bueno. Si hay algo bueno en nosotros, procede de Dios; y si no procede de Dios, no puede ser bueno. San Pablo se refiere a esto cuando dice: "¿quien le dio primero para que le sea recompensado? 1Ro 11:35"

Absolutamente todo lo que esta destinado a permanecer en la eternidad procede de Dios y tiene su raíz en Dios. Esto queda ilustrado en la parábola de la viña y los sarmientos Jn 15:4-5 en el evangelio de San Juan. En esta parábola Jesús no solo nos dice que separados de El no podemos llevar ningún fruto sino que se identifica a Si mismo con nosotros de una manera plena. EL dice "Yo soy la vid y vosotros los sarmientos". De la misma manera que los sarmientos son parte de la vid, nosotros somos parte de Cristo. A esto es a lo que se refiere San Pablo cuando habla de que la iglesia (los cristianos) somos el cuerpo de Cristo. En el Hombre regenerado, aquel que como San Pablo dice "ya no vivo yo sino que Cristo vive en mi Ga 2:20" nada hay sino Cristo solo. El Hombre regenerado es Cristo. Habiendo sido injertado en el cuerpo de Cristo, teniendo la mente de Cristo  1 Co 2:16, comparte una misma voluntad y una misma conciencia (que son Cristo mismo) con Cristo. Ha sido hecho partícipe de la Sabia, la Sangre, La Vida de Cristo, La Vida Eterna. En este Hombre Cristo dice "YO SOY". Nada hay en este Hombre que no sea Cristo; nada es este Hombre que no sea Cristo. Cristo se conoce a Si mismo en este Hombre y este Hombre descansa en el Ser de Cristo no ya como algo separado a Si, sino como en su propio Ser (del Hombre). Esta conciencia Crística es a la que alude Cristo en su oración "que todos sean uno" Jn 17. Este Hombre a conocido su verdadero Nombre, la porción finita del Cristo infinito que Cristo le ha concedido conocer, manifestar y ser (ver entrada De Los Nombres De Dios). Esta conciencia Crística es el trono de Dios en el que los Cristianos están llamados a sentarse (Ap 3:21). Jesucristo nos concede como una Gracia por su bondad y misericordia lo que el Anticristo  1Tes 2:4 (y análogamente nuestro orgullo, el hombre viejo el Anticristo en nosotros) trata de usurpar y obtener al margen de Cristo. Sentarnos en su trono; Ser. El único trono de Dios es Cristo, Dios mismo. Ese acto de usurpar, que en esencia es el mismo error que cometemos cuando pretendemos limpiarnos por nosotros mismos al margen de Cristo atribuyéndonos a nosotros mismos alguna bondad al margen de Cristo, es el propio Anticristo y mas profundamente, la ilusión de "Ser" algo al margen de Cristo es el propio Anticristo. Solo Cristo es. y en la regeneración no habrá nada que no sea Cristo. Todo será Cristo y Cristo será todo. "y Dios será todo en todo" 1Co 15:28.

Así pues, no tengamos miedo de acercarnos a Jesús en aquellos momentos en los que la percepción de nuestra maldad nos abrume, cuando no veamos en nosotros nada bueno ni podamos detectar en nosotros ningún amor a Jesús o a los demás. Acerquémonos a aquel que dijo: Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores Mr 2:17. Acerquémonos a Él conscientes de que no podemos ser capaces de nada bueno para merecer su ayuda, de que su ayuda no puede estar fundamentada en ningún mérito ni en ninguna bondad previa nuestra sino solo en su bondad y en su misericordia porque si hay algo bueno en nosotros es don suyo y si no es don suyo entonces no puede ser bueno.

Que Jesús nos limpie de todo lo que no sea Él.


Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores. Mr 2:17

Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. Mr 10:18

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Ga 2:20

Pero nosotros tenemos la mente de Cristo. 1 Co 2:16

Pero el que se une al Señor, es un espíritu con El. 1Co 6:17

¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? 1Ro 11:35

Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. Ap 3:21

Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos. 1Co 15:28

donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. Colosenses 3:11

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como sarmiento, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Juan 15:4-6

el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. 1 Tes 2:4

Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. Ap 15:2






lunes, 29 de octubre de 2018

Del símbolo y la importancia de lo exterior

De la misma manera que la importancia de la liturgia se fundamenta en las realidades que simboliza, los templos exteriores también son importantes en cuanto a símbolos exteriores de la morada de Dios en nosotros, del corazón de nuestro corazón donde Cristo Nuestro Señor mora y desde el cual nos crea, fundamenta y sostiene.

Debemos evitar caer en el error de otorgar una importancia desmesurada a lo exterior desvinculándolo de lo interior, que es lo que lo fundamenta y le da sentido pero también en el de privar de toda importancia a lo exterior, puesto que es un recordatorio, un testimonio y una guía de las realidades interiores que deberán experimentarse vivencialmente.

Es por ello por lo que debemos custodiar las tradiciones litúrgicas que nuestros ancestros nos han legado pero siempre con el objetivo de experimentar vivencialmente los significados interiores que estas tradiciones simbolizan. Es cierto que lo esencial es lo interior y que es posible experimentar estas realidades interiores prescindiendo de lo exterior, pero también lo es que lo exterior constituye una ayuda como punto de partida y guía en el viaje interior hacia la morada de Dios en nosotros. Por no mencionar el inestimable valor de estas manifestaciones exteriores de las realidades interiores por, de alguna manera, dar testimonio de lo sagrado en esta era oscura, desacralizada y con tanta necesidad de lo espiritual.

Pero recalco que es imprescindible trascender lo exterior hacia lo interior, de otra manera lo exterior o bien estará también condenado a desaparecer o bien será victima de su apropiación por parte de mentes dogmáticas que lo utilizarán con fines que nada tienen que ver con su función de guía en el camino interior de unión con Dios y, por no haber trascendido lo exterior hacia lo que significa, será victima de ser convertido en un ídolo mas que impulse a estas mentes a ver como una amenaza y tildar de herejía cualquier otra manifestación exterior válida de esas mismas realidades interiores, puesto que, todavía ciegos, quedándose en lo exterior e incapaces de trascenderlo, serán incapaces de reconocer la misma realidad interior en ambas manifestaciones exteriores. Por causa de esto último se han condenado obras y se han quemado a sus autores.

Así pues, señalo el inestimable valor de esos templos diseminados por los pueblos españoles y de todo el mundo que, siendo la expresión exterior de nuestro corazón y de la morada de Dios en nosotros, ejercían y ejercen como centro y corazón de estas poblaciones, expresando exteriormente la, en estos tiempos tan necesitada, dimensión espiritual en la concepción de la vida de sus habitantes. Por esto mismo no me parece condenable el dignificar el templo exterior de una población dedicándole riquezas y esfuerzo, pues esto da testimonio de la salud espiritual de sus moradores y de la importancia que otorgan a lo divino. Siempre y cuando, claro está, no se invierta el sentido como en el caso de los dogmáticos a los que me referí en el párrafo anterior y se priorice el bienestar de los verdaderos templos, nosotros mismos, de los que el templo exterior es imagen.

También señalo mi oposición a la construcción de esas parroquias horriblemente feas que abundan en estos tiempos que parece que dan testimonio del mal estado espiritual que nos embarga y mi oposición al uso de instrumentos modernos, electrónicos, rock, pop, y música moderna en las liturgias; no niego la posibilidad de que lo divino pueda expresarse también a través de estos medios (se ha dicho que para el ser humano deificado todo es expresión de lo divino) pero es que me parece completamente inarmonioso... El interior del templo exterior ha de ser reflejo de la morada interior de Dios en nosotros y ahí debe morar lo armonioso con la verdadera adoración silenciosa en espíritu y en verdad que debe darse en nuestros corazones por el encuentro con Cristo y no lo armonioso con la exaltación emocional mas reflejo de lo mundano y de nuestro estado caído. Esto está muy bien, pero fuera de la liturgia. Del mismo modo que el sexo puede ser expresión del amor entre un hombre y una mujer y este amor entre un hombre y una mujer es imagen del amor divino pero estaría fuera de lugar tener relaciones sexuales en una iglesia, pienso que estas manifestaciones están fuera de lugar en el interior de los templos y de las celebraciones litúrgicas.

Habacuc 2:20  Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.





lunes, 17 de septiembre de 2018

De los Nombres de Dios - Versión resumida





1- EL LOGOS. EL NOMBRE DE DIOS





Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer. Jn 1:18 

Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Colosenses 1:15
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Colosenses 1:16
Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; Colosenses 1:17
y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia. Colosenses 1:18

El que me ha visto a mi ha visto al Padre. Jn 14:9 


Dios está mas allá de todo nombre y da nombre a todo lo demás. Puesto que el nombre es lo que define a lo que nombra, para que algo tenga nombre ha de ser perceptible. Dios está mas allá de todo y no hay ningún nombre que le pueda contener.

Dios, a fin de manifestarse y comunicarse, se autolimita, se nombra a Si mismo, toma Nombre en su Logos. El Logos es el Nombre de Dios; es la manifestación de Dios; es Dios mismo manifestándose. Dios no puede ser percibido si no es a través de su Logos, exceptuándose a si mismo, que se conoce en su propia plenitud. Es la palabra limitada que surge del ilimitado silencio, Dios pronunciándose a Sí mismo.

Todo lo que existe subsiste en el Logos de Dios, Él es la esencia de todas las esencias, el fundamento de todo lo que es; todas las cosas reciben su nombre, su ser, del Logos de Dios; del Nombre de Dios. Es por esto que está escrito: En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Jn1:4  El es nuestra vida porque El es la fuente de nuestro Ser, donde recibimos nuestro ser, donde recibimos nuestro Nombre. Este Nombre que recibimos de El, está contenido en El Nombre de Dios y no es sino un reflejo limitado del Nombre de Dios, una manifestación parcial de su gloria. Al tomar todas las cosas su ser del Nombre de Dios, podemos decir que todos los nombres están contenidos en el Nombre de Dios.



2- NUESTROS NOMBRES




El Logos de Dios nos ha creado y nos ha dado un ser, una capacidad de percibirlo y de recibirle. Esta capacidad de percibirlo y recibirle es distinta en cada uno de nosotros y no hay nadie que pueda percibirlo y recibirlo por entero, pues esto equivaldría a conocer Su Nombre, el Nombre sobre todo Nombre que solo Él conoce y esto equivaldría a ser igual a Él, y Él es el único que puede conocer su propia plenitud. Y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Ap 19:12 Sin embargo, cada uno de nosotros percibe y recibe un aspecto distinto del Logos de Dios, un aspecto distinto de su Nombre. Ese aspecto del Logos de Dios que percibimos y recibimos es el Nombre que le damos al Logos de Dios, y al darle ese Nombre al Logos de Dios recibimos ese mismo nombre que le damos. Ese Nombre que le damos al Logos de Dios y que al dárselo recibimos del Logos de Dios es nuestro verdadero Nombre; ese Nombre es nuestro verdadero ser, nuestro verdadero yo, nosotros mismos. La santidad no es otra cosa sino el descubrimiento de este Nombre, de nosotros mismos, de Dios. Nosotros somos los Nombres de Dios, particulares y limitados reflejos de su ilimitada Gloria. Por esto cuando conocemos al Logos de Dios somos conocidos por Él, por eso conocer al Logos de Dios es conocerse a uno mismo. Aquí toman sentido las palabras de San Pablo: Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 1 Cor 13:12.



3- LA CAÍDA




Tras el pecado original, el hombre está separado del Logos de Dios, que es su vida y la fuente de su ser. En consecuencia, ha perdido su verdadero Nombre, su verdadero Yo. El hombre no se conoce a si mismo porque no conoce a Dios; está espiritualmente muerto porque está separado de Dios, que es la fuente de su ser. Así como si separas un rayo de sol del Sol, fuente de todos los rayos, este rayo desconectado de su fuente está automáticamente separado de los demás rayos que proceden del sol, nosotros estamos separados de Dios y de todos y de todo lo demás.



4- NUESTRA REDENCIÓN





El Logos de Dios, Dios, se hizo hombre en Jesucristo y murió en la cruz para volvernos a unir a Sí.  No es casualidad que la cruz sea como es +. el palo vertical símbolo de lo celestial, de Dios y el horizontal símbolo de lo terrenal, del hombre. Ambos encontrándose en la humanidad de Dios en Jesucristo. El cielo y la tierra, Dios y la humanidad reconciliándose en la muerte de Cristo en la cruz en la unidad del punto donde se cruzan ambos palos +. Cuando la obra redentora de Jesucristo nos haya devuelto la unión con Él estaremos de nuevo unidos a nuestra fuente y al estar todos unidos a la fuente, estaremos unidos los unos a los otros y la plegaria de Jesucristo en Juan 17 se habrá cumplido. Todos seremos uno. Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Jn 17:21-23

Como consecuencia de la caída, de nuestro estado de separación de Dios, tenemos un nombre falso del que proceden nuestros nombres falsos. Esta es la imagen de la serpiente en nosotros, la imagen de la bestia, el hombre viejo, nuestro falso nombre del que proceden nuestros falsos nombres.  Nuestro verdadero Yo, nuestro verdadero Nombre, solo puede hacer el bien; solo puede engendrar buenos hijos, buenos nombres porque sus obras son hechas en Dios Jn 3:21  y lo que nace de Dios no puede pecar 1Jn 3:9, Sin embargo, de nuestro falso nombre solo pueden salir falsos nombres, malas obras, malos hijos de la mentira que no tienen su raíz en Dios.

Solo Cristo puede liberarnos de nuestros falsos nombres cuando nace en nuestros corazones y aplasta la cabeza de la serpiente en nosotros concediéndonos recuperar la imagen de Dios; nuestro nombre verdadero que procede de Dios. Entonces nuestro falso nombre deja de ser y recuperamos nuestro verdadero nombre que procede de Dios, del que proceden nuestros nombres verdaderos que son lo que realmente somos y que tienen su raíz en Dios. Entonces nos conocemos a nosotros mismos, nuestros verdaderos nombres, nuestro verdadero yo que Dios creó.  El que tiene oído para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias: Al que venciere, le daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe”. AP 2:17



5- LA REDENCIÓN DEL COSMOS. EN LA CARNE DE CRISTO GLORIFICADA LA MATERIA DEL MUNDO FUE DEIFICADA.






la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Romanos 8:21-23

Nuestros nombres falsos y nustro estado de separación de Dios son la causa del cosmos en el que vivimos. Así, como en el Reino de Dios el “cosmos espiritual” es una manifestación de nuestros cuerpos espirituales, que son una manifestación de nuestros nombres (que son una manifestación de nuestra percepción de Dios, de la manifestación de Dios en cada uno de nosotros, de nosotros mismos); Aquí, el cosmos es una manifestación de nuestros cuerpos carnales, que son una manifestación del error, de nuestros nombres falsos y de nuestro estado de separación de Dios.

Cuando, por el fuego de Dios, que es el mismo al que Cristo se refirió cuando dijo “Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? ” LC 12:49, seamos limpiados de todos nuestros falsos nombres, cuando conozcamos nuestro verdadero nombre, cuando el anticristo que se sienta en el trono de Dios haciéndose pasar por Dios 2 Tes 2:4 haya sido destronado, la muerte haya sido muerta en nuestros corazones y Jesucristo sea Rey en su trono en nuestros corazones y sea Rey en toda la tierra de nuestro ser; cuando hayamos vencido a la imagen de la Bestia Ap15:2, entonces se cumplirá lo que dijo San Pablo: Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 1 corintios 13:12.  Entonces conoceremos a Dios en la plenitud que el Él nos ha concedido a cada uno y le daremos el Nombre que Él nos ha concedido a cada uno; recibiremos ese mismo Nombre, habremos llegado a la medida de Cristo y habremos dado a luz a Cristo Juan 16:21, Ga 4:19, Ap 12:5, Ef 4:13. Se habrá cumplido lo que dice San Pablo: hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; Efesios 4:13. y su obra redentora habrá llegado a su plenitud en nosotros.

Entonces se cumplirá lo que dice San Pablo: la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora Romanos 8:21-22. Pues esos dolores de parto visibles en la creación, en lo exterior, no son sino el reflejo del estado caído de nuestro propio corazón hasta que hayamos dado a luz a Cristo Juan 16:21, Ga 4:19, Ap 12:5, Ef 4:13. Entonces la creación pasará de ser imagen de nuestro estado caído, imagen de la serpiente, de nuestros falsos nombres,  a ser imagen de nuestra plenitud, de la unión con Dios, de nuestros nombres verdaderos, imagen de Dios, y Dios será todo en todo 1corintios 15:28. La redención del cosmos no es sino el reflejo exterior de la redención interior de los Cristianos. La muerte de la Bestia y la muerte de la muerte en el exterior no es sino la manifestación exterior de la muerte de la Bestia y de la muerte de la muerte en el corazón de los Cristianos. La nueva Jerusalén exterior no es sino manifestación y reflejo exterior de los Nombres de los Cristianos que son manifestaciones del Nombre de Dios, manifestaciones de Dios.

Entonces, la pureza de lo “material espiritual” de la Nueva Jerusalén será la manifestación de la pureza de Dios porque será la manifestación de nuestros cuerpos espirituales, nuestros cuerpos serán la manifestación de nuestros nombres (de nosotros mismos) y nuestros nombres (nosotros mismos) serán la manifestación del Nombre de Dios . entonces se cumplirá la palabra que está escrita: sorbida es la muerte en victoria 1 corintios 15:54 y Dios será todo en todo 1corintios 15:28.

Entonces viviremos en la ciudad que descendió de Dios Ap 21:2 Y Ap 3:12 igual que nuestros nombres descendieron de él y; como Adán en el paraíso, le pondremos a las cosas sus verdaderos nombres, que tendrán su raíz en Dios y Dios será todo en todo 1corintios 15:28.

Entonces, el nombre de Dios habrá sido glorificado en nosotros y todo lo que sea será una manifestación de Dios.

Es probable que haya cometido algún error en la exposición. Mi Dios, Señor y Rey Jesucristo, si he escrito algo desagradable a tus ojos, por favor, perdóname y dame luz para corregirlo.









Nota: En la versión larga de "De los Nombres de Dios" escribo tres "estados" de Dios: Dios mas allá de todo, Dios todo 0 y Dios Logos 1. Sin embargo en la versión corta solo distingo dos: Dios y El Logos de Dios.

También escribo en la versión corta que en Nombre de Dios es el Logos de Dios y en la versión larga que Dios se Nombra a Si mismo en Dios Todo 0 y que Dios Logos comparte ese Nombre.

Ambas perspectivas son compatibles: Desde nuestro punto de vista Dios no tiene otro Nombre sino su Logos. Puesto que la esencia eterna de Dios Todo 0 está mas allá de toda posible percepción, es incognoscible. Sin embargo, Dios Todo 0 si se percibe a Sí mismo en su plenitud, es decir, conoce su Nombre y, para El mismo, tiene un Nombre. El Logos comparte ese Nombre porque, aun siendo perceptible y cognoscible, se conoce a si mismo en su plenitud, se conoce a Si mismo como Dios 0 Todo, es decir, a un siendo el Logos de Dios, limitado y cognoscible, no deja de ser Dios Todo 0 , ilimitado e incognoscible salvo por Si mismo. De esta manera, vemos que Dios solo tiene un Nombre que abarca toda su eternidad y que nosotros solo podemos conocer parcialmente en su Logos. "y tiene un Nombre escrito que nadie conoce sino El mismo" AP 19:12. 


Cuando hablo de Dios Todo 0 hago referencia  Dios manifestándose, conociéndose a si mismo y cuando hablo de Dios Logos  hago referencia a Dios manifestándose, dándose a conocer al exterior.

Podriamos resumir todo esto en la idea de que el Dios Incognoscible se autolimita haciendose cognoscible en su Logos.


jueves, 29 de marzo de 2018

De Los Nombres De Dios




1- Dios mas allá de todo

Está mas allá de todo nombre. No puede tener símbolo alguno asociado, pues está mas allá de todo. No podemos decir que es eterno ni no eterno, está mas allá de ello. No podemos decir que no tiene principio ni fin pero tampoco tiene principio y fin, está mas allá de ello. No es infinito pero tampoco es finito, está mas allá de ello. Ni es ni tampoco no es, está mas allá de ello. Está mas allá de todos los planos. La eternidad de Dios en su estado "mas allá de todo" es Dios en su estado Dios Todo y cualquier atributo de Dios en su estado "mas allá de todo" pertenece a Dios en su estado Dios Todo: La gloria de Dios "mas allá de todo" es Dios Todo, el pensamiento de Dios "mas allá de todo" es Dios Todo, La Sabiduría de Dios "mas allá de todo" es Dios Todo.

Lo podríamos llamar Nada pero en su concepto mas puro y no como contraposición al Todo. El atributo Nada como contraposición al Todo correspondería a Dios Nada-Todo y sería el recipiente, que quedaría oculto por su Todo desde su eternidad, donde se habría de manifestar su Todo.

De manera análoga el atributo oscuridad, como ausencia de luz, no se le podría aplicar tampoco a Dios "mas allá de todo", pues en este estado Dios estaría en un plano sobre todo plano mas allá del plano luz-oscuridad. Este atributo oscuridad se le podría aplicar a Dios Todo en cuanto a que sería el continente donde se manifestaría su luz pero, en cualquier caso, esta oscuridad queda siempre desde su eternidad cubierta por su luz como está escrito: Este es el mensaje que hemos oído de él,y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. 1 Juan 1:5.

En cuanto al concepto eternidad, ha de ser atributo de Dios Todo. Pues Dios "mas allá de todo" estaría mas allá de ello. No podríamos decir que es desde siempre ni que es eterno ni que no tiene principio ni fin, esto solo lo podríamos decir de Dios Todo. Si que podríamos decir que Dios "mas allá de todo" es desde siempre, es eterno y no tiene principio ni fin en Dios Todo. Tampoco podríamos decir que Dios "mas allá de todo" no es desde siempre, ni que no es eterno ni que tiene principio y fin, pues Dios "mas allá de todo"está mas allá del plano ser-no ser. El atributo No ser sería aplicable a Dios Todo y sería el continente donde se manifestaría su ser y quedaría oculto por Él desde su eternidad. Este atributo No-Ser sería lo mismo que el atributo Nada con respecto a todo, que hemos dicho que se le podría aplicar a Dios Todo, que sería el "recipiente" donde se manifiesta su Todo y quedaría oculto por su Todo desde su eternidad.

Realmente pienso que lo mas apropiado para denominar a Dios "mas allá de todo" sería "El mas allá de todo" y que ni siquiera es apropiado aplicarle el atributo Nada ni siquiera especificando que este atributo ha de tomarse en su idea mas pura y no en los planos Nada-Todo.




2- Dios Nada-Todo, Dios Todo, Dios 0.

de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra. Efesios 3:15

Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. 1 tim 1:17


el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.1 tim 6:16



De Dios en su estado (que ni no es ni tampoco es) "mas allá de todo" surge Dios Todo, 0, YHVH. El que es. Eterno, inmutable. La esencia de las esencias, el Nombre sobre todo Nombre. Dios en su estado "mas allá de todo", al tomar consciencia de sí, al "mirarse" a sí mismo, pasa de no ser a ser,de nada a Todo, de Nada a 0. En su conocimiento de Sí mismo se hace su propia luz. Dios mas allá de todo se conoce, se piensa a si mismo en Dios Todo 0. Dios Todo 0 es eterno e infinito. Su símbolo es el 0 (nótese la forma del 0, sin principio ni fin).

Es de quien todo procede. Es el todo en potencia y es el todo en acto. No es y es el Ser. Es todos los nombres en potencia pero no manifestados y es la plena manifestación de todos los nombres. Es la Nada y es el todo. Es no eterno y es eterno. Es el No y es el Si. Es el No donde se manifiesta el Si y es el Si. Es la oscuridad y la luz. Lo mas acertado que veo para escribir sobre el origen de Dios nada-todo en Dios mas allá de todo es cuando Dios mas allá de todo quiere mirarse a Sí mismo. Entonces se hace su ignorancia-oscuridad que da lugar su conocimiento-luz y que queda oculta por esta desde su eternidad, su Nada que da lugar a su Todo y que queda oculta por este desde su eternidad. Pero se ha de decir que este "querer mirarse a sí mismo" ya correspondería a Dios en su estado Nada-todo y no a Dios en su estado mas allá de todo. Es imposible cruzar este umbral. Por ello el único nombre apropiado para Dios en su estado mas allá de todo es Dios mas allá de todo. El símbolo de Dios Nada-Todo en su aspecto Todo, (que es el que es) es el 0 (notese el símbolo sin principio ni fin).

He escrito que "Dios Nada-Todo" es el No, Nada, Oscuridad pero esto no es del todo correcto. Estos atributos se le podrían aplicar al aspecto "Nada" de Dios "Nada-Todo" pero este aspecto Nada aún no Es; es el "No ser" de Dios donde se manifiesta el "Ser" de Dios. El ser solo se le podría aplicar al aspecto "Todo" de "Dios Nada-Todo", que es "donde" Dios es en Si mismo. Lo mas correcto sería decir que "Dios Nada-Todo" no es el No, Nada, Oscuridad y es el "Si", "Todo", "Luz".

Su aspecto Nada, silencio, es su aspecto todo en potencia. Su aspecto Nada es todos los nombres en potencia pero no manifestados. Su aspecto Nada, igual que Dios mas allá de todo, está más allá de todo nombre, pues no es. Este aspecto Nada es "donde" se manifiesta su aspecto Todo y queda oculto por su aspecto Todo desde su propia eternidad.

En su aspecto Todo, que es el que es y al que me referiré en adelante, ya que su aspecto Nada queda oculto por su aspecto Todo desde su eternidad, tiene un Nombre que solo conoce Él mismo, es decir, solo Él puede conocer su propia plenitud plenamente. Este Nombre, sobre todo Nombre, es donde se fundamentan todos los demás nombres; todo lo que es. Es la esencia sobre la que se fundamenta todo lo demás, la esencia de todas las esencias; de donde todo lo demás toma su ser. Todos nuestros nombres y los de cualquier cosa que sea, están contenidos en ese Nombre y no son sino una manifestación parcial de ese Nombre. Este Nombre sobre todo Nombre, es El Nombre de Dios Todo y también es el Nombre de Dios mas allá de todo, puesto que Dios mas allá de todo no tiene otro Nombre sino el que toma en Dios Todo, no tiene otra manifestación sino Dios Todo, no tiene otra esencia sino Dios Todo. Dios mas allá de todo se nombra a sí mismo en Dios Todo, se manifiesta a sí mismo en Dios Todo.


En definitiva, Dios Todo es todas las cosas y No es todas las cosas, quedando lo que no es cubierto y oculto desde su eternidad por lo que es: la esencia de todas las esencias y el principio de todo lo demás, donde todo lo demás toma su fundamento, El Nombre sobre todo Nombre donde todo lo demás toma su Nombre, YHVH, Dios Todo, 0. La imagen que se me ocurre que mejor ilustra a Dios Todo es la de una onda.



3- Dios Logos

Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer. Jn 1:18

Colgarán de él toda la honra de la casa de su padre, los hijos y los nietos, todos los vasos menores, desde las tazas hasta toda clase de jarros. Isa 22:24


Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. Isa 57:15


En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Jn 1:1


De su plenitud tomamos todos; y gracia sobre gracia Jn 1:16


También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto, ni tenéis su palabra morando en vosotros; porque a quien él envió, vosotros no creéis. Jn 5:37-38


yo y el Padre somos uno. Jn 10:30


El que me ha visto a mi ha visto al Padre. Jn 14:9


Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber. Jn 16:15


He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste: tuyos eran, y me los diste, y guardaron tu palabra. Jn 17:6


Ya no estoy más en el mundo pero ellos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre que me has dado, para que sean uno así como nosotros lo somos Jn 17:11


Y sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Ap 19:12


Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Colosenses 1:15

Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Colosenses 1:16
Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; Colosenses 1:17
y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia. Colosenses 1:18

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Colosenses 2:9


Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. Ap 22:3-4


Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. Ap 22:13



Es YHVH, Dios Todo-0 cuando sale de su eternidad para crear su creación y también cuando se manifiesta fuera de su eternidad para manifestarse en su creación. Su símbolo es el 1 (notese el símbolo 1 con principio y fin). Dios Todo 0, sin dejar de ser Dios Todo 0, se autolimita haciéndose receptible y perceptible. En este estado, se manifiestan sus nombres: El principio, A-O, principio y fin, el que es el que era y el que ha de venir, Rey de Reyes y Señor de Señores, YHVH de los ejércitos, EL omnipotente y cualquier Nombre de Dios que hace referencia a algún atributo suyo. Estos Nombres están contenidos en el nombre sobre todo nombre de Dios 0. No obstante, Dios Logos,1, también tiene el Nombre sobre todo Nombre de Dios Todo 0 que contiene a todos los demás nombres, es decir, conoce y percibe plenamente la plenitud de Dios Todo 0 que también es su propia plenitud,  se conoce a si mismo plenamente en su propia eternidad, es decir, en si es eterno y vive en su eternidad siendo Dios 0, pero se manifiesta fuera de ella. Es decir, a pesar de ser Dios Logos, sigue siendo Dios todo,0, YHVH. No es un ser separado ni distinto de Dios, es Dios manifestándose. Y el logos era Dios. jn 1:1. Es en este estado en que Dios se sienta en el trono y se manifiesta en las teofanías del AT. En este estado la esencia eterna, imperceptible e inaccesible de Dios Todo-0 se manifiesta como nuestra luz, verdad y vida y esta manifestación accesible de la esencia eterna de Dios es la esencia de todas las demás esencias y el fundamento de todo lo que es, siendo la esencia de esta esencia la esencia inaccesible y eterna de Dios Todo 0.

Cuando el cordero, Dios-Hombre haya vencido a la muerte, se conocerá a sí mismo plenamente, se sentará en el trono, se unificará con el Logos y volverá a ser el mismo Logos; se conocerá a si mismo plenamente en su propia eternidad; conocerá su propio Nombre, el nombre sobre todo nombre que engloba todos los demás nombres, el Nombre de YHVH, el Nombre de Dios 0, que también es el Nombre de Dios mas allá de todo. Unificándose con el Logos se unificará con Dios 0, YHVH , pues, como hemos dicho, el Logos es YHVH, Dios 0, pues, además de manifestar otros nombres que están contenidos en el Nombre de Dios 0, continúa teniendo el nombre sobre todo Nombre de Dios 0, es decir, continúa siendo Dios 0. Este momento es al que se refiere San Pablo cuando dice:

Luego el fin; cuando entregará el reino a Dios y al Padre, cuando habrá quitado todo imperio, y toda potencia y potestad. Porque es menester que él reine, hasta poner a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será deshecho, será la muerte. Porque todas las cosas sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice: Todas las cosas son sujetadas a él, claro está exceptuado aquel que sujetó a él todas las cosas. Mas luego que todas las cosas le fueren sujetas, entonces también el mismo Hijo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas en todos. 1 cor 15:24-28.


En el libro del Apocalipsis, esto corresponde a los capítulos 21 y 22. En Apocalipsis 20:14 tiene lugar la muerte de la muerte (1 cor 15:26). Entonces es cuando tiene lugar lo dicho por San Pablo en 1cor 15:28. Está es la unificación del cordero, Jesús con Dios. Aquí se cumplen las palabras de Cristo en Juan 16:28 : Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez, dejo el mundo y voy al Padre. y su plegaria en Juan 17:5 Ahora pues, Padre, glorificame tú contigo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. Este momento, ya la muerte derrotada por El Cordero, es cuando El cordero conoce su propia plenitud, su eternidad, su Nombre sobre todo Nombre, se sienta en su trono y vuelve a ser el único Dios.

Es por esto que en apocalipsis 22:3-4 está escrito: 3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán,  y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. En griego también está escrito en singular "le servirán" "su rostro" "su nombre".

También se escribe acerca de este momento en que Jesucristo entrega el Reino al Padre en Apocalipsis 10:6-7: y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más,  sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas. Apocalipsis 10:6-7.  Entonces el tiempo no será mas y la creación entrará en el descanso del Sabbath, en el reposo de Dios. Hebreos 4.

Recapitulando: Hasta que Cristo vence a la muerte, vemos a Dios y al cordero como dos seres separados. Esto es así en Apocalipsis 5:6 y en Daniel 7:13. En donde se describe al cordero enfrente del trono y del que está sentado en el trono. Entonces es cuando el cordero toma el libro de manos del que está sentado en trono y desata sus sellos y una vez ha desatado el último de los sellos, en la séptima plaga, de la séptima trompeta, del séptimo sello, en la plenitud del 777, la muerte es vencida, en Apocalispsis 20:14. Entonces tiene lugar lo que describe San Pablo en 1 Cor15:28 , Jesús se sujeta a Dios y Dios es todo en todo. Entonces es cuando tienen lugar el cielo nuevo y la tierra nueva Ap 21:1 y la Nueva Jerusalén desciende de Dios Ap 21:2. Bien, pues después de que Cristo ha vencido a la muerte y ha entregado el reino al Padre, a partir del capítulo 21 de Apocalipsis, ya no se describe al cordero y a Dios como dos seres separados sino como un único ser. Entonces se describe que el Cordero se sienta en su trono, el trono de Dios. Entonces, acabada la obra redentora de Dios y Cristo, está escrito: Apocalipsis 21:5-6-7 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. 7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. y también en Apocalipsis 22:3-4 está escrito: 3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán,  y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. En griego también está escrito en singular "le servirán" "su rostro" "su nombre".  El Cordero, El Hijo, Dios hecho hombre, se unifica con su propia divinidad, vuelve a ser el único Dios, Dios Logos 1, Dios todo 0 y Dios mas allá de todo (puesto que Dios mas allá de todo que está mas allá de ser-no ser, Es en Dios 0 que también es su Logos). Esta unificación corresponde a lo que describe San Pablo en 1 cor 15:28 Mas luego que todas las cosas le fueren sujetas, entonces también el mismo Hijo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas en todos. y a lo que se refiere Jesucristo cuando dice: Juan 16:28 : Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez, dejo el mundo y voy al Padre. y en su plegaria en Juan 17:5 Ahora pues, Padre, glorificame tú contigo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fueseEsto tiene lugar cuando El Hijo, El Cordero, Jesucristo Dios-Hombre, alcanza el conocimiento pleno de su propia plenitud, conoce su Nombre sobre todo Nombre, se conoce a sí mismo en su propia eternidad, 0. Entonces Jesucristo es Dios Logos 1 en su Santo trono, Dios 0, y la única esencia y manifestación de Dios mas allá de todo. El único Dios, el que es, YHVH. Entonces se cumplirán las palabras del salmo 47 y de otros versículos de la escritura: Porque Dios es el Rey de toda la tierra; Cantad con inteligencia. 8 Reinó Dios sobre las naciones; Se sentó Dios sobre su santo trono. Sal 47:7-8 y YHVH será rey en toda la tierra. 




3- : La iglesia


Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. Juan 1:3

Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él colosenses. 1:16-17


El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. Ap 2:17



Así como EL Logos de Dios manifiesta a Dios Todo y Dios Todo manifiesta a Dios mas allá de todo o Dios mas allá de todo se manifiesta en Dios todo y Dios Todo se manifiesta en el Logos de Dios, somos creados por medio del Logos de Dios y le manifestamos parcialmente, ya que nuestro ser, nuestro nombre, está contenido y toma su fundamento en El Nombre sobre todo nombre, El Nombre de Dios Todo y del Logos de Dios, que como hemos visto, también es el único Nombre de Dios mas allá de todo, pues El Logos de Dios, que manifiesta a Dios Todo, es la única manifestación de Dios mas allá de todo. Aquí cobra sentido la expresión de San Pablo Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. 1 cor12:27.

Del mismo modo que Dios mas allá de todo se manifiesta a si mismo en Dios Todo y Dios Todo se hace manifiesto en El Logos de Dios, El Logos de Dios se hace manifiesto en la Iglesia.

El Logos de Dios nos ha creado y nos ha dado un ser, una capacidad de percibirlo y de recibirle. Esta capacidad de percibirlo y recibirle es distinta en cada uno de nosotros y no hay nadie que pueda percibirlo y recibirlo por entero, pues esto equivaldría a conocer Su Nombre, el Nombre sobre todo Nombre que solo Él conoce y esto equivaldría a ser igual a Él, y Él es el único que puede conocer su propia plenitud. Y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Ap 19:12 Sin embargo, cada uno de nosotros percibe y recibe un aspecto distinto del Logos de Dios, un aspecto distinto de su Nombre. Ese aspecto del Logos de Dios que percibimos y recibimos es el Nombre que le damos al Logos de Dios, y al darle ese Nombre al Logos de Dios recibimos ese mismo nombre que le damos. Ese Nombre que le damos al Logos de Dios y que al dárselo recibimos del Logos de Dios es nuestro verdadero Nombre; ese Nombre es nuestro verdadero ser, nuestro verdadero yo, nosotros mismos. La santidad no es otra cosa sino el descubrimiento de este Nombre, de nosotros mismos, de Dios. Por esto cuando conocemos al Logos de Dios somos conocidos por Él, por eso conocer al Logos de Dios es conocerse a uno mismo. Aquí toman sentido las palabras de San Pablo: Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 1 Cor 13:12.  Cada uno de nosotros percibe, recibe y manifiesta un aspecto distinto del Logos de Dios, ya que si hubiera dos personas que percibieran y recibieran el mismo aspecto del Logos de Dios nombrarían a Dios de la misma manera, recibirían el mismo nombre y en consecuencia serían lo mismo, idénticos.  Estos nombres, que son reflejos particulares de la gloria de Dios, que somos nosotros los miembros de su Iglesia, que están contenidos, toman su ser y tienen su raíz en el Nombre sobre todo Nombre que engloba todo lo que es, son los nombres que El Logos de Dios nos ha regalado a cada uno de nosotros y también son Sus Nombres, pues son particulares reflejos de Su Gloria. Estos son los nombres que Jesucristo vino a rescatar a la tierra, los que están escritos en el libro de la vida. Este nombre es al que se refiere Ap 2:17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. Cuando dice: ninguno conoce sino aquel que lo recibe hace referencia a que cada uno de nosotros es distinto de los demás; es único; expresa una cualidad de Dios distinta. No hay dos personas con el mismo nombre.
Vuelvo a resaltar que no hay distinción entre Dios Todo y su Logos, puesto que ambos comparten el Nombre sobre todo Nombre. El Logos de Dios comparte la misma conciencia eterna de Dios todo. Es decir, para Dios Logos no hay diferencia real alguna entre Él y Dios Todo, solo para nosotros en cuanto a que Dios Logos es lo que podemos percibir y recibir de Dios todo, pero si alguien recibiera y percibiera a Dios Logos en toda su plenitud estaría recibiendo y percibiendo a Dios Todo, lo cual es imposible, pues sería lo mismo que tener su Nombre que solo puede conocer Él y sería lo mismo que convertirse en Él. Es por esto que vemos como el Ángel de YHVH habla como Dios a pesar de estar manifestándose "fuera" de Dios en la tierra y es por eso que se indica que El Nombre de Dios está en Él y por eso está escrito y el Logos era Dios Juan 1:1.

Resumen:

• Dios mas allá de todo está más allá de todo nombre.

• Dios mas allá de todo se manifiesta a Si mismo, toma nombre, toma esencia, en Dios 0, Dios Todo.

• Dios Todo, a fin de manifestarse fuera de su eternidad, se limita en Dios Logos.

• Nuestros nombres, son los nombres que le damos a Dios Logos. Son los nombres que engloba el nombre de Dios Logos, Dios Todo y Dios mas allá de todo, el nombre que engloba todos los demás nombres, manifestados. Estos nombres somos nosotros mismos. Hay nombres más grandes y otros más pequeños según Dios creó a cada uno pero todos son cualidades de Dios, percepciones de Dios, manifestaciones de Dios.




4-: La caída, el cosmos, la redención y la Jerusalén Celestial



Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Lc 19:10

Y yo les he manifestado tu nombre, y lo manifestaré aún; para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. Jn 17:26


veo a la duda dudando y a la muerte agonizando; porque un fuego vivo y santo ha venido de lo alto


Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Romanos 8:19


la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Romanos 8:21-23


donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. Colosenses 3:11

Y todo se hizo semejante a una reliquia de Ti mismo, monumento eterno de tus fieles trabajos odas de Salomón 11:18


En su templo todo proclama su gloria. Sal 29:9


Todo es uno



Tras el pecado original, estamos separados de Dios y así como si separas un rayo de sol del Sol, fuente de todos los rayos, este rayo desconectado de su fuente está automáticamente separado de los demás rayos que proceden del sol, nosotros estamos separados de Dios y de todos y de todo lo demás.

Dios se hizo hombre en Jesucristo y murió en la cruz para volvernos a unir a Sí. No es casualidad que la cruz sea como es +. el palo vertical símbolo de lo celestial, de Dios y el horizontal símbolo de lo terrenal, del hombre. Ambos encontrándose en la humanidad de Dios en Jesucristo. El cielo y la tierra, Dios y la humanidad reconciliándose en la muerte de Cristo en la cruz en la unidad del punto donde se cruzan ambos palos +. Cuando la obra redentora de Jesucristo nos haya devuelto la unión con Él estaremos de nuevo unidos a nuestra fuente y al estar todos unidos a la fuente, estaremos unidos los unos a los otros y la plegaria de Jesucristo en Juan 17 se habrá cumplido. Todos seremos uno. Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Jn 17:21-23

Como consecuencia de la caída, de nuestro estado de separación de Dios, tenemos un nombre falso del que proceden nuestros nombres falsos. Esta es la imagen de la serpiente en nosotros, la imagen de la bestia, nuestro falso nombre del que proceden nuestros falsos nombres, la imagen de la escisión, la S que todos traemos como consecuencia de la caída y de la que solo Cristo puede liberarnos cuando nace en nuestros corazones y aplasta la cabeza de la serpiente en nosotros concediéndonos recuperar la imagen de Dios, nuestro nombre verdadero que procede de Dios. Entonces la S pasa a ser 8, nuestro falso nombre deja de ser, recuperamos nuestro verdadero nombre que procede de Dios, del que proceden nuestros nombres verdaderos que son lo que realmente somos y que tienen su raíz en Dios, la imagen de la serpiente, de la escisión, deja de ser y recuperamos la imagen y semejanza de Dios. La S (notese la forma del símbolo S) de la serpiente, de la escisión, de la separación de Dios, pasa a ser el 8 (S + S invertida, reflejo, masculino + femenino, tumbado el símbolo de infinito), de la plenitud, de la unidad, de la unión con Dios, de la resurrección, de la eternidad. Entonces nos conocemos a nosotros mismos, nuestros verdaderos nombres, nuestro verdadero yo que Dios creó, nos unimos con nuestra imagen ideal que Dios creó.

Esos nombres falsos y ese estado de separación de Dios son la causa del cosmos en el que vivimos. Así, como en el Reino de Dios el “cosmos espiritual” es una manifestación de nuestros cuerpos espirituales, que son una manifestación de nuestros nombres (que son una manifestación de nuestra percepción de Dios, de la manifestación de Dios en cada uno de nosotros, de nosotros mismos); Aquí, el cosmos es una manifestación de nuestros cuerpos carnales, que son una manifestación del error, de nuestros nombres falsos y de nuestro estado de separación de Dios.

Cuando, por el fuego de Dios, que es el mismo al que Cristo se refirió cuando dijo “Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? ” LC 12:49, seamos limpiados de todos nuestros falsos nombres, cuando conozcamos nuestro verdadero nombre, cuando el anticristo que se sienta en el trono de Dios haciéndose pasar por Dios 2 Tes 2:4 haya sido destronado, la muerte haya sido muerta en nuestros corazones y Jesucristo sea Rey en su trono en nuestros corazones y sea Rey en toda la tierra de nuestro ser, cuando hayamos vencido a la imagen de la Bestia Ap15:2, entonces se cumplirá lo que dijo San Pablo: Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 1 corintios 13:12. Entonces, el mar de vidrio mezclado con fuego de Apocalipsis 15:2, pasará a ser el mar solo de vidrio y estaremos sobre él con las arpas de Dios, pues habremos triunfado sobre la imagen de la bestia, de la serpiente y habremos recuperado la imagen de Dios. Entonces conoceremos a Dios en la plenitud que el Él nos ha concedido a cada uno y le daremos el Nombre que Él nos ha concedido a cada uno; recibiremos ese mismo Nombre, habremos llegado a la medida de Cristo y habremos dado a luz a Cristo Juan 16:21, Ga 4:19, Ap 12:5, Ef 4:13Se habrá cumplido lo que dice San Pablo: hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; Efesios 4:13. y su obra redentora habrá llegado a su plenitud en nosotros. Entonces tendremos la Paz de Salomón.

Entonces se cumplirá lo que dice San Pablo: la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora Romanos 8:21-22. Pues esos dolores de parto visibles en la creación, en lo exterior, no son sino el reflejo del estado caído de nuestro propio corazón hasta que hayamos dado a luz a Cristo Juan 16:21, Ga 4:19, Ap 12:5, Ef 4:13. Entonces la creación pasará de ser imagen de nuestro estado caído, imagen de la serpiente, de nuestros falsos nombres, de la escisión, de la S a imagen de nuestra plenitud, de la unión con Dios, de nuestros nombres verdaderos, imagen de Dios, 8 y Dios será todo en todo 1corintios 15:28. La redención del cosmos no es sino el reflejo exterior de la redención interior de los Cristianos. La muerte de la Bestia y la muerte de la muerte en el exterior no es sino la manifestación exterior de la muerte de la Bestia y de la muerte de la muerte en el corazón de los Cristianos. La nueva Jerusalén exterior no es sino manifestación y reflejo exterior de los Nombres de los Cristianos que son manifestaciones del Nombre sobre todo Nombre, que es la manifestación de Dios  “Mas allá de todo”.

Entonces, Así como la tristeza se transmutará alegría, lo material de este mundo se transmutará en la Nueva Jerusalén; y los reyes de la tierra llevarán a ella su gloria y su honor Ap 21:24.

Entonces, la pureza de lo “material espiritual” de la Nueva Jerusalén será la manifestación de la pureza de Dios porque será la manifestación de nuestros cuerpos espirituales, nuestros cuerpos serán la manifestación de nuestros nombres (de nosotros mismos), nuestros nombres (nosotros mismos) serán la manifestación del nombre de Dios Todo y de su Logos, (el nombre que engloba a todos los nombres, Dios Todo y su Logos) y el nombre de Dios Todo y de su Logos (el nombre que engloba a todos los nombres) será la manifestación de Dios “más allá de todo nombre”; entonces se cumplirá la palabra que está escrita: sorbida es la muerte en victoria 1 corintios 15:54 y Dios será todo en todo 1corintios 15:28.

Entonces viviremos en la ciudad que descendió de Dios Ap 21:2 Y Ap 3:12 igual que nuestros nombres descendieron de él y; como Adán en el paraíso, le pondremos a las cosas sus verdaderos nombres, que tendrán su raíz en Dios y Dios será todo en todo 1corintios 15:28.

Es probable que haya cometido algún error en la exposición. Mi Dios, Señor y Rey Jesucristo, si he escrito algo desagradable a tus ojos, por favor, perdóname y dame luz para corregirlo.




Nota: En la versión larga de "De los Nombres de Dios" escribo tres "estados" de Dios: Dios mas allá de todo, Dios todo 0 y Dios Logos 1. Sin embargo en la versión corta solo distingo dos: Dios y El Logos de Dios. 

También escribo en la versión corta que Dios no tiene otro nombre sino el Logos de Dios y en la versión larga que Dios se Nombra a Si mismo en Dios Todo 0 y que Dios Logos comparte ese Nombre.

Ambas perspectivas son compatibles: Desde nuestro punto de vista Dios no tiene otro Nombre sino su Logos. Puesto que la esencia eterna de Dios Todo 0 está mas allá de toda posible percepción, es incognoscible. Sin embargo, Dios Todo 0 si se percibe a Sí mismo en su plenitud, es decir, conoce su Nombre y, para El mismo, tiene un Nombre. El Logos comparte ese Nombre porque, aun siendo perceptible y cognoscible, se conoce a si mismo en su plenitud, se conoce a Si mismo como Dios 0 Todo, es decir, a un siendo el Logos de Dios, limitado y cognoscible, no deja de ser Dios Todo 0 , ilimitado e incognoscible salvo por Si mismo. De esta manera, vemos que Dios solo tiene un Nombre que abarca toda su eternidad y que nosotros solo podemos conocer parcialmente en su Logos. "y tiene un Nombre escrito que nadie conoce sino El mismo" AP 19:12.

Cuando hablo de Dios Todo 0 hago referencia Dios manifestándose, conociéndose a si mismo y cuando hablo de Dios Logos hago referencia a Dios manifestándose, dándose a conocer al exterior.

Podriamos resumir todo esto en la idea de que el Dios Incognoscible se autolimita haciendose cognoscible en su Logos.